Jefe: pierde el miedo al “home office”

Con el trabajo a distancia se pueden reducir hasta en 19,000 dólares los gastos por empleado; un modelo en el que algunos profesionistas aceptarían ganar menos si pudieran trabajar desde casa.

 

 

En 2009, la contingencia por la epidemia A H1N1 hizo que los jefes enviaran a gran parte de sus empleados a trabajar desde casa. Lejos de causar molestia, esta medida favoreció a muchos colaboradores. “La idea de estar unos días sin lidiar con el tráfico y aprovechar ese tiempo para avanzar sin pérdidas de tiempo, reanima. Algunos jefes desconfían de este modelo, porque piensan que en casa no rendirás, pero aquí se vio que con horarios claros, se puede. Lo difícil es ver cómo le das a la gente el equipo y la dinámica para hacer su trabajo desde el hogar, donde no se puede controlar como en la oficina”, refiere Irma Aguilar, abogada en un despacho jurídico privado.

La cultura mexicana no acepta muy bien este modelo por diferentes razones. Uno de ellas es pensar que las personas no rinden igual en su casa, o bien carecen de estrategias y presupuestos para migrar a su personal a este esquema, expresa la psicóloga industrial Martha Vallejo.

 

El modelo de trabajo virtual y otros esquemas flexibles, sin embargo, podrían empezar a captar más la atención de los empresarios, porque es una opción para disminuir el monto de inversión que realizan por cada puesto de trabajo.

 

En el caso de las transnacionales, pueden reducir de 7,000 a 19,000 a dólares por lugar de trabajo que ocupa el empleado, si se desarrolla un modelo de operación que apueste por esos elementos, según un informe elaborado por el proveedor de soluciones para el lugar de trabajo Regus y Unwired.

 

El análisis VWork: Measuring the Benefits of Agility at Work (Trabajo Virtual: cómo medir los beneficios de la agilidad en el trabajo) señala que una tendencia es reducir espacios de oficina y optar por nuevas formas de trabajo desde la casa u oficinas satelitales. La migración al esquema flexible y virtual será una medida corporativa ‘al alza’.

 

De acuerdo con este sondeo, en el que participaron más de 800,000 clientes, el 60 % de los encuestados de grandes corporaciones predice una reducción en la necesidad de espacios físicos en una empresa para laborar, mientras que un 51% asegura que la oficina se convertirá en un lugar de uso ocasional porque existirá la opción de trabajar desde cualquier punto.

 

En Estados Unidos, por ejemplo, la empresa Sun Microsystems logró reducir los costos en 63 millones de dólares eliminando 6,660 puestos físicos de trabajo. Otra de las tendencias que tendrán auge es Hot Desking, que consiste en que varias personas compartan un escritorio en diferentes horarios. Este ahorro se traduce en una reducción de costos que, en algunos casos, puede alcanzar hasta el 30%, refieren estudios de la consultora Accenture.

 

Incluso, un estudio del proveedor de soluciones de Internet SonicWall menciona que cuatro de cada 10 empleados en el rubro de TI afirma que aceptarían un salario hasta 10% inferior por trabajar la jornada completa desde sus hogares.

 

Incorporar este esquema tiene sus ventajas, “pero no se implementa con facilidad porque implica cambios”, afirma Vallejo.

 

Los trabajadores, agrega, necesitan grandes dosis de autodisciplina y auto organización. Las empresas, por su parte, no están preparadas para motivar a su equipo a distancia. “Una cosa es darles una computadora para trabajar y otra mantenerlos incentivados en forma virtual. Como jefe te gana ‘el día a día’ y eso, si no se corrige, disminuye el nivel de compromiso en el empleado”.