Las ‘reglas’ para calcular tu salario

“Dime, ¿qué sueldo tienes en mente?” Planteada de ésa u otra forma, es una pregunta con la que el empleador suele sorprenderte. O, mejor dicho, con la que el entrevistador busca identificar si tienes una idea sobre cómo se cotiza ese puesto.

Previo a definir de qué manera contestar, es importante resumir en unas líneas qué pasa cuando no lo haces, o ‘titubeas’ en los datos. El mensaje que envías al empleador es: no me preocupé por investigar cuánto valgo.

Sea que eres un recién egresado o estás en los primeros empleos, tu misión es conocer cómo se mueve el mercado donde planeas desempeñarte, para no ser sorprendido con una oferta desfavorable, dice la psicóloga industrial y reclutadora, Patricia Noriega.

 

El sitio CareerBuilder.com realizó una encuesta entre más de 500 empleadores y arrojó estos números:

– El 58% de los gerentes de reclutamiento hace una primera oferta que se puede renegociar.

– Seis de cada 10 incrementará su oferta una vez-

– Sólo el 10% lo hará dos o más veces si considera que es el candidato correcto.

– Únicamente el 30% de los contratantes considera la primera oferta como final.

 

Aquí va un primer consejo: muchos candidatos traen cierto conocimiento sobre ¿en cuánto oscila el puesto? porque incursionaron en la industria, durante la carrera, a través de alguna práctica, o tuvieron experiencias laborales previas. Pero, a eso se pueden agregar otras fuentes: Internet, bolsa de trabajo de la universidad, amigos, familiares o redes sociales son una opción para reunir información, de acuerdo con datos de la firma Randstad México.

 

Esto ayuda a tener una idea promedio, sobre esa cantidad se puede solicitar un 25% (puede ser menos) según las características de la empresa. Esto significa: tamaño de la organización, quiénes son sus clientes, qué funciones se realizarán, qué implicará el puesto, de acuerdo con información de la bolsa de trabajo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

“A veces la primera oferta deslumbra, en especial si se trata del primer trabajo. Al no tener en claro en cuánto se cotiza ese trabajo, o no indagar en la entrevista qué tanto harás, no sabes si el presupuesto se puede negociar, o si se trata de una oferta buena, aceptable. Por eso es fundamental que el candidato se asesore, ponga atención a lo que empleador dice del puesto y pregunte”, agrega la psicóloga industrial.

 

Otra regla importante: llegar ‘en blanco’ sobre el tema, limita la posibilidad de una negociación. Por ponerlo de cierta manera: resta puntos, el candidato queda como: “llegué, escuché, pero no sé qué vale mi conocimiento”.

 

Los egresados que tuvieron experiencias, como prácticas profesionales en variadas empresas, o dominan un idioma u otros sistemas específicos, pueden tratar de negociar hasta un 15% más del salario ofrecido. La razón es que tienen ciertas capacidades laborales desarrolladas.