Mamá profesionista ¿te reconocen en tu trabajo?

El 10 de mayo es una fecha importante en diversos países -México entre ellos- porque se celebra el Día de las Madres. Algunas compañías acostumbran otorgar este día, o se labora medio turno. Pero, más allá de reducir el horario de trabajo, la cultura laboral ¿apoya a las mamás profesionistas?

En México, casi el 70% de las mujeres trabajadoras son madres, y un 30% de ellas son responsables únicas de sus hogares, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Aunque cada país maneje sus propios números, hay una realidad: las mamás que quieren regresar a trabajar se topan, en muchos casos, con pocas opciones para hacer compatible su vida familiar con lo laboral.

Si eres mamá, alguna imagen sobre el vínculo trabajo-familia habrá cruzado por tu ‘mente’. La directora del Programa de Estudios de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México, Marisa Rius, da un ejemplo: “aunque históricamente la mujer ha comprobado que tiene la misma capacidad del hombre para ocupar cargos, la división de roles es un factor ideológico y cultural que sigue encasillando al sexo femenino y a las madres”.

Otro escenario: el perfil directivo en muchas empresas todavía se asocia a interminables jornadas laborales. Esta situación puede limitar a las mamás, que quieren crecer laboralmente pero no bajo esa dinámica. El medio corporativo no está listo, en general, para generar las facilidades que permitan a las madres cumplir su trabajo, opina la psicóloga industria Patricia Fernández Noriega.

Para retornar a la vida profesional e, incluso, conseguir una nueva oportunidad de trabajo, el status ‘mamá’ no tiene por qué ser un impedimento.

Madre-profesionista: me gustaría conocer ¿cómo ha sido tu experiencia al regresar a trabajar o en tu búsqueda laboral? Por el momento, mira lo que opinan algunos especialistas sobre el tema. ¿Te has planteado, alguna vez, que tú misma podrías ‘boicotear’ tu desarrollo?

1. En una entrevista, muéstrate ‘firme’. Una mamá tiene mucho que aportar en el ámbito laboral. Con la maternidad “te vuelves más responsable”. Culturalmente, esa característica suele ser inherente al sexo femenino, porque ellas deben cumplir con varios roles, si existen hijos incrementan las tareas asociadas al cuidado de la familia, diceLizbeth Toscana Rodríguez, especialista de Manpower México, Centroamérica y República Dominicana.

¿Qué sucede? Algunas veces, a la mujer le atemoriza decir que tiene familia y siente que la empresa “le hace un favor” al contratarla. La profesionista tiene un conjunto de competencias y experiencia que ‘vender’ al momento de buscar un puesto, y eso no cambia porque se convierte en mamá.

Primera regla: como mamá trabajadora hay que evitar ser la primera en limitar el desarrollo. “No puedes llegar a la entrevista y boicotearte por tu condición de madre”, dice Fernández Noriega.

2. Manejar las culpas. Otro conflicto para las mamás, indica la psicóloga, es lidiar con la ‘culpa’ vinculada a tareas que no pueden cumplir, a detalle, con los hijos y la familia.

Por ejemplo: la profesionista se siente mal por no preparar un desayuno completo a los hijos y, en lugar de eso, dar dinero para comprar en la escuela. O porque no puede estar más tiempo para jugar con ellos y convivir “como lo hacen otras mamás”. Resultado:todo el día vives sintiéndote culpable y eso no deja trabajar, sino que genera una continua ansiedad, menciona Toscana Rodríguez.

Los hombres, a diferencia de ellas, no presentan ese sentimiento, en forma tan aguda. “Las mujeres tienen que enseñarse a manejar la culpa, erradicarla de sus vidas”, porque el sexo femenino tiene diversas competencias, las cuales -si sabe aprovechar- puede aplicar con buenos resultados en su trabajo.

¿Qué características? La representante de Manpower cita algunas: planeación y organización, análisis, comunicación oral y sensibilidad organizacional. Son características que todo profesional debe tener, pero ellas las desarrollar casi en forma inherente, menciona Toscana.

Las mujeres también suelen ser más abiertas para trabajar con sus equipos y, lo más importante, se interesan por profundizar en los temas que trabajan diario, detalla en su libro How women entrepreneurs are changing the rules of business Success, la empresaria Margaret Heffernan

3. Que tu mayor ‘tarjeta de presentación’ sea los resultados. “Negociando se puede obtener apoyo para la mamás”, dice Lizbeth Toscana.

Pensemos en un ejemplo tradicional: la mamá tiene que correr a recoger a su hijo, o llega un poco más tarde al trabajo, porque el pequeño se enfermó. Claro, eso incrementa la angustia,divide tus emociones y hace sentirse el “blanco” de los jefes. Pero, en lugar de sólo concentrase en “qué me harán”, piensa en un esquema de cómo harás para sacar los pendientes, sugiere Patricia Noriega.

“No porque las mamás tengan que ir por el hijo a la guardería el trabajo se deja de hacer. Al contrario, ellas responden con responsabilidad, y ante cualquier tipo de ayuda o incentivo que reciban, las mamás deben tener claro que no se puede abusar”, expresa Toscana.

Combinar el trabajo con la familia tiene sus retos, compártenos cuáles han sido los tuyos, y cómo te has organizado para hacer una búsqueda laboral en la faceta de ‘mamá’.