¿Tu vestimenta dice contrátame?

Generalmente se piensa que en una entrevista de trabajo lo único importante es decir al reclutador lo que “desea” escuchar. Anticiparse a lo que espera el empleador importa, pero esto es uno de los muchos factores entorno al proceso de búsqueda laboral; otro elemento valioso es la imagen proyectada.

Fíjate lo que encontró un informe de la firma Society for Human Resource Management: uno de cada 10 reclutadores consideran que un candidato con ropa demasiado informal tiene un punto en su contra al entrevistarlo.

Suele pensarse que la imagen es un tema poco relevante a lado de los conocimientos. Sin embargo, con la vestimenta sucede una situación similar a cuando se hace una compra: “nadie adquiere un artículo con empaque que refleja baja calidad”, dice Araceli Motta, Directora General de Arymagen, empresa especializada en consultoría de imagen, branding político y coaching.

Otro estudio, de la empresa de reclutamiento inglesaThe Ladders, arrojó que 4 de cada 10 reclutadores (más de 3,000 entrevistados) deciden no elegir a un candidato por la forma cómo acudió vestido al encuentro. La misma encuesta mostró que el 33% de los empresarios considera si el estilo de la persona es adecuado con el ‘código’ en la organización.

En términos de impresiones, la imagen física representa el 55% de lo que recuerda una persona al conocerte, mientras que la voz implica un 38%, puntualiza Society for Human Resource Management.

Un punto importante: cuando hablamos de imagen, no se limita exclusivamente a llevar ropa deslumbrante (y de elevado costo). La imagen profesional está compuesta de la apariencia física, vestimenta, voz y puntualidad. En su conjunto, estos aspectos generan un primer ‘retrato’ en el reclutador que entrevista, detalla Araceli Motta.

Las destrezas, las competencias, los contactos y la experiencia son factores que deben deslumbrar en la entrevista. Pero ¿tu imagen refleja esa preparación?, cuestiona la consultora de imagen.

Una mala impresión es casi imposible de revertir. Así que en tu próxima entrevista toma en consideración lo siguiente:

1. Se cumplido (a). La puntualidad forma parte de tu imagen, entonces piensa lo que un reclutador dirá si llegas tarde a la primera reunión, argumentado retraso por el tráfico en la ciudad o que tuviste un compromiso de último momento. La sugerencia es llegar 10 minutos antes, y no con demasiada antelación, eso en lugar de favorecer puede molestar al reclutador, quien generalmente tiene sus horarios laborales saturados.

La anticipación te permitirá llegar relajado y hasta pasar al baño para revisar que todo esté bien con tu aspecto físico.

2. Investiga a tu ‘cliente’. Conocer los códigos de vestimenta en la empresa también funciona para saber cómo presentarse a la entrevista. Una investigación hecha por el Center for Professional Excellence, de la Universidad de Pennsylvania, indica que una apariencia descuidada pone en duda la capacidad para cumplir los requisitos de trabajo. De 600 entrevistados, el 70% indicó contar con un código, que además de vestimenta incluye aspectos como piercing y tatuajes visibles.

3. No a los ‘excesos’. Acudir con un peinado o corte que permita ver tu rostro es importante, y hay que evitar exagerar en algunos productos, como el spray el gel, o llevar peinados muy elaborados. Demasiada perfección no es creíble o agradable, explica Araceli Motta.

4. Para los hombres. El traje oscuro comunica autoridad, de acuerdo con la especialista en imagen. Generalmente, la recomendación para una primera reunión es portar color azul marino o las gamas de gris. El negro, dice Motta, suele transmitir más lejanía para un primer encuentro, aunque no es totalmente descartable.

En estilo para el traje, una elección de dos botones crea mejor forma en un hombre delgado y de talle corto, mientras que un traje de tres botones funciona para alguien de baja estatura.

En el caso de las mujeres, la sugerencia de colores se inclina al azul marino, gris, chocolate y negro; en ellas éste último se permite porque el uso de accesorios diversifica el color y resta ese elemento de lejanía.

Los tonos lisos proyectan más autoridad que las prendas con patrones como rayas o cuadros, éstas últimas comunican ‘accesibilidad’.

5. Optar por lo sencillo. Para los hombres, especialistas en imagen sugieren usar camisas lisas y de color blanco. Le sigue el tono azul claro o el modelo con líneas delgadas. Para citas de trabajo en una ciudad con clima cálido se puede optar por una camisa de material más ligero, pero no transparente o playeras.

Las camisas de color reflejan dinamismo, calidez y energía, la elección de ir sólo con blanco o algún otro tono varía según el código de la empresa. Si es un puesto de mercadotecnia, por ejemplo, es muy común que la persona vista una camisa con más colorido.

El cuello de la camisa debe estar perfectamente planchado y a la medida exacta, lo cual significa que al poner la corbata la persona luce cómoda, holgada, no como si fuera a ‘ahogarse’.

6. Ellas ¿qué deben usar? Recuerda que el código de vestimenta y colores varía entre empresas e, incluso, países. Por ello es importante hacer un sondeo sobre cómo se presenta a trabajar los colaboradores de esa oficina. En mujeres no siempre es indispensable llevar traje sastre, aunque hay empresas que sí prestan atención a este elemento. La combinación sugerida es: falda (el largo correcto es máximo tres dedos arriba de la rodilla) o pantalón recto en color oscuro + blusa camisera, es decir, con un corte que otorgue un talle como si fuera tu cintura.

7. Cuidad con el color en los ‘detalles’. Si el hombre opta por el trajo oscuro, el color puede estar en la corbata, sin que sea un tono ‘chillante’ o ‘estridente’. La recomendación es que sean lisas o de rayas. En las mujeres el toque colorido puede estar en una mascada, no en los accesorios.

Una regla de oro en zapatos es que luzcan impecables, aunque parezca obvio. La sugerencia para hombres es calzado estilo formal, con agujeta, y en color oscuro. Evita la combinación de dos tonos y el modelo deportivo.

El cinturón y los zapatos deben ser del mismo color. En mujeres, esa regla puede cambiar, pero el tono de ambos accesorios debe ser discreto.

Para las mujeres un poco de maquillaje no está “peleado” con el trabajo. En accesorios la recomendación es ‘sutileza’ y en ambos casos se sugiere ponerse las prendas antes de ir a la reunión, para revisar que estén limpias y ajusten de forma correcta.

En el tema de la imagen también hay que considerar los dispositivos electrónicos; personalizar el tono de llamada con una canción de tu agrado es para tu vida personal, en entrevista debe ser un sonido formal, o dejarlo en opción de vibrar.

Estas son algunos consejos generales, que no guardan relación con el presupuesto. No es indispensable tener un gran desembolso pero sí cuidar los detalles al momento de elegir el atuendo con el cual te presentarás. Investiga el código de vestimenta del lugar donde te entrevistarán, sino tienes un conocido directo, observa cómo se viste la gente en ese sitio y haz un consenso para adaptar a tu guardarropa.

Además, platícanos si alguna vez has tenido dudas sobre qué vestir en una entrevista, especialmente si eres un recién egresado.